jueves, 24 de mayo de 2007

Se avecina un fraude electoral

Procuraduría Regional de Sucre pide investigar posibles anomalías

JADER ATENCIA AVILEZ, EL UNIVERSAL – SINCELEJO

Un aumento notorio en el número de electores que inscribieron sus cédulas para el próximo periodo electoral, prendió las alarmas entre los organismos de control de este departamento, por una supuesta trashumancia de electores.

Ello obligó al Procurador Regional de Sucre, Guillermo Merlano a convocar un consejo de seguimiento electoral extraordinario, el cual se desarrolló en la Gobernación de Sucre.

Una de las conclusiones de esta reunión es investigar esta situación y reunirse de nuevo hoy a partir de las 5 de la tarde, para de una forma definitiva tomar acciones al respecto y tratar el tema más detalladamente.

Napoleón Imbeth, delegado de la Registraduría Nacional del Estado Civil, explicó que el motivo de la reunión de seguimiento fue el de evaluar el proceso de inscripción de cédulas que culminó el pasado 21 de mayo, al igual que la valuación de algunas quejas que se han presentado con respecto a este tema.

Aunque no se puede decir que se trata de alguna irregularidad, hay municipios que presentaron un aumento notorio en de sus electores con respecto a las inscripciones históricas del 2003 y 2006.

Los municipios con esta aparente irregularidad son Colosó, Coveñas, El Roble, Los palmitos, Majagual, Morroa, Ovejas, Sampués, San Benito, San Marcos, San Onofre, Sucre y Toluviejo.

El paso a seguir en caso de que esta situación sea producto de una irregularidad o de la trashumancia de electores, es el de abrir un proceso judicial, es decir, poner en conocimiento de las autoridades competentes, tanto disciplinarias como penal, cualquier irregularidad.

Y la segunda, sería una acción de tipo administrativa electoral, la cual va encaminada a anular el proceso de inscripción de cédulas, de forma individual a las que presenten anomalías.

Según Napoleón Imbeth, en la actualidad la cifra de inscritos supera los 55 mil, la cual está sujeta a verificación ya que se está en proceso de depuración de los resultados.

La Procuraduría Regional

Por su parte, el procurador Regional de Sucre, Guillermo Merlano manifestó que esta reunión de carácter extraordinaria se debe a las posibles irregularidades ya que al parecer se han traspasado los límites del número de electores en varios municipios de Sucre, pero aclaró que con esto no se quiere decir que sea del todo irregular ya que debido a la situación de orden público en el país, también afecta esta cifra, sin embargo van a verificar y a estudiar la situación de inscripción de cédulas, ya que es evidente que se sobrepasaron, a fin de contrarrestar el trasteo de votos.

Explicó que una de las causas de este aumento podría ser el factor desplazamiento forzado o porque los ciudadanos quieren votar en determinado sitio o municipio, sin embargo esto esta sujeto a verificación.

De comprobarse esta situación, las cédulas con irregularidades se anularían y solo podrán votar en el lugar donde lo hicieron la última vez.

El presidente en Coveñas

El procurador Regional conformó la llegada del Presidente de la República, Alvaro Uribe Vélez al municipio de Coveñas este viernes, con el fin de firmar un pacto para que no se presente el llamado trasteo de votos.

Explicó que al presidente se le presentará un informe sobre este tema. La hora y el sitio de la reunión con el Presidente no fueron precisados por el Procurador.

MUNICIPIO POR MUNICIPIO

Liliana Arroyo Camargo, delegada de la Registraduría aseveró que se entrará a investigar todo lo que tiene que ver con los altos índices de inscripción de cédulas, para que el Consejo Nacional Electoral abra una investigación y deja sin efecto las inscripciones en los municipios donde se compruebe que hubo trashumancia o trasteo de votos.

viernes, 4 de mayo de 2007

Create buenos habitos

Create buenos habitos y ellos guiaran tu vida

Tomado de Valores

El valor de la crítica constructiva se fundamenta en el propósito de lograr un cambio favorable que beneficie a todas y cada una de las personas involucradas en circunstancias o ambientes determinados, con actitud de respeto y sentido de colaboración.

De forma natural el hombre busca comunicar sus pensamientos e influir en los demás con su opinión para lograr cambios en la familia, la sociedad, el trabajo o la escuela, sin embargo, corremos el riesgo de sujetarnos únicamente a nuestro particular punto de vista e intereses, sin atender a las necesidades o propósitos que tienen los demás.


A través de la crítica constructiva se desarrollan otros valores: lealtad, honestidad, sencillez, respeto, amistad... Con esta referencia sería absurdo cerrar nuestro entendimiento y pasar por alto la importancia de vivir este valor, pues nadie puede jactarse de tener un buen juicio crítico, si no ha logrado establecer un equilibrio entre la manera como acepta las críticas y la forma e intención con que las expresa.


Cada vez que una persona desea expresar su opinión o inconformidad con rectitud de intención, tiene que aclarar que es “una crítica constructiva”, para evitar malos entendidos y lograr una mejor disposición de su interlocutor. A veces somos tan susceptibles, que sin la aclaración pertinente nos sentimos agredidos. Si fuésemos más sencillos y maduros, encontraríamos en cada crítica –positiva o negativa- una oportunidad para cambiar y mejorar nuestra forma de vida. En realidad, aún de las críticas más acres deberíamos tener la serenidad, paciencia y madurez para obtener lo mejor de ella, aún si hiere nuestro amor propio.


Ahora bien, es muy común que nuestra tendencia a criticar se propague sin ton ni son y convertimos a la crítica en una forma de oposición y rechazo a todo aquello que no nos gusta; observamos y manifestamos inconformidad casi de todo: el modo de vestir, las opiniones, la forma de gobierno, las normas de vialidad, la conducta del vecino... y muy pocas veces, hacemos un juicio objetivo y valiente sobre nuestro comportamiento y modo de pensar.


Lo primero será reconocer que frecuentemente hablamos sin fundamento, nos quedamos con unas cuantas palabras del noticiero o del diario, cotejando nuestra pobre información con los comentarios que escuchamos en la oficina o con los amigos, hacemos conjeturas y emprendemos el vuelo aprobando o desaprobando todo tema de actualidad: iniciativas de ley, la política económica, los eventos sociales, sucesos de carácter internacional y hasta las nuevas disposiciones en materia de educación o de salud... ¡Con qué facilidad no erigimos en autoridades competentes!


Es claro que las decisiones de índole social o política a veces muy distantes del común de las personas, pero esto no justifica la critica mal intencionada. En todo lugar existen medios, asociaciones y grupos de personas con el afán de crear una sociedad más justa y llena de oportunidades para todos. ¿Por qué no participar o tomar la iniciativa en nuestras manos? Tal vez no todos tenemos el valor de asumir una responsabilidad más grande, de mayor trascendencia...


Pero la crítica más dura y severa la realizamos hacia las personas que conocemos y los lugares donde asistimos: nos disgusta el sistema de trabajo que se lleva en la empresa, y por ende, quienes la encabezan; calificamos la aptitud de nuestros colegas con comparaciones absurdas; señalamos con firmeza los defectos, costumbres y hábitos de nuestros conocidos y amigos; nos disgustamos porque en casa las cosas no se hacen a nuestro gusto. ¿Acaso hacemos un bien expresando opiniones negativas?


Cualquier comentario fuera de lugar o falto de delicadeza, no solo ofende, destruye además la buena comunicación, la imagen y opinión que se tiene de las personas y por si fuera poco, habla muy mal de nosotros. Para que nuestra crítica tenga valor, se requiere una actitud honesta, leal y sencilla: si algo nos disgusta o incomoda, no hay porque escondernos en el anonimato, generar murmuraciones o crear conflictos, si deseamos que las cosas y las personas mejoren, lo correcto será acercarnos a los interesados y expresar abiertamente nuestro punto de vista, dispuestos a escuchar y a obtener un resultado provechoso para todos.


Para concretar propósitos que nos lleven a ejercitar el valor de la crítica realmente constructiva debemos evaluar con sencillez y valentía nuestro modo de ser, esto significa ser autocríticos:


- Evalúa las situaciones, escucha a las personas y pregunta. De esta manera tendrás los elementos necesarios para formar un juicio correcto y dar una acertada opinión.

- Antes de criticar a las personas en cualquier aspecto, examínate con el mismo rigor y criterio, no sea que tengas los mismos defectos. Recuerda que para ayudar a los demás, tú debes ser el primero en mejorar.


- Haz el propósito de descubrir lo bueno que tienen las personas, las instituciones y las circunstancias. Si no tienes algo positivo que decir, lo mejor es callar.


- Examina tus intenciones, sentimientos y estado de ánimo antes de pronunciar palabra.

- Aprende a informarte con profundidad y acostúmbrate a hablar de los hechos, evitando hacer interpretaciones y suposiciones superfluas.


- Acepta con madurez todo tipo de críticas y comentarios respecto a tu persona y modo de trabajar, centrando tu atención en la oportunidad de mejora.


Cualquier crítica debe formularse responsablemente a través de la reflexión, considerando las implicaciones que podría tener; el respeto que debemos a las personas se manifiesta protegiendo su buen nombre y reputación, además de procurar su mejora individual. De esta manera actuamos en justicia y todo nuestro actuar se convierte en actitud de servicio e interés por el prójimo.